22 de abril de 2013

México: Impulsan con marcha apoyo para personas con autismo






Medio centenar de personas marcharon la semana pasada con el objetivo de concientizar e informar a la sociedad sobre lo que representa padecer autismo.

Lourdes Lozano Aranda Díaz, Directora de la Clínica Mexicana de Autismo y Alteraciones del Desarrollo Filial Bajío A.C. (Clima), comentó que cuando los padres sospechan que alguno de sus hijos tienen conductas fuera de lo normal, deben de acudir a un neurólogo para que determine qué trastorno padece.

“Lo primero es diagnosticarlos y darles una atención integral, primero reciben terapia individual para poderlos integrar a un grupo, estando en un grupo ya pueden empezar a trabajar por si solos y seguir instrucciones”, explicó la directora.

La escuela CLIMA atiende en la actualidad a más de 200 niños y jóvenes, desde 2 hasta 21 años, que acuden durante la mañana y la tarde y que provienen de otros municipios como Guanajuato, Dolores Hidalgo, San Felipe, así como comunidades del estado.

“Vienen, se les da su plan de trabajo, después se van y si se puede se integran en alguna escuela de su localidad”, compartió Aranda.

Además de atender a los niños, se encargan de los familiares, a quienes capacitan sobre el trastorno y cómo debe atenderlo.

Hay una cuota de recuperación que se cobra de acuerdo a las posibilidades de los padres.
El objetivo de la asociación es fortalecerse para que al paso del tiempo, mientras vayan creciendo los niños que atienden, tengan una oportunidad de estudio y una alternativa para que sean tratados de manera adecuada.

“Siempre hay que ver qué opciones hay, qué es lo que se puede hacer y brindarles la alternativa de sus terapias”, dijo.

Pero aun así es complicado que todos los niños que atienden logren integrarse a una escuela donde asisten personas que no padecen este trastorno, algunos tienen la capacidad de hacerlo otros no debido a que no fueron tratados a tiempo.

“Mientras a un niño más pronto se le detecte va a tener mucho más pronostico de integrarse a una escuela”, insistió.

La sociedad no conoce el trastorno

Diana Ramírez García tiene dos hijos, uno de 12 años y otro de 8, que tiene autismo.

“Ha sido difícil, ha afectado a toda la familia, el estar con el niño desde pequeño tan solo para el hermano que ve que su hermano no puede jugar con él, que es diferente, siempre me pregunta que por qué, tuve que explicarle desde pequeño que pasaba con su hermano”, compartió.

Pero el esfuerzo que ha hecho para involucrar a la familia y explicarle en qué consiste el trastorno que padece ha valido la pena, ya que todos lo apoyan y saben cómo tratarlo.
Sin embargo el problema más grande es enfrentarse con la sociedad, en la calle, en el camión o en las escuelas que no aceptan ni intentan comprender el padecimiento.

“Es difícil que estos niños encajen en distintos lugares, sí he tenido yo incidentes con respecto a que el niño hace algo y la gente no sabe y me reclaman, es importante divulgarlo y que sepan de qué se trata y nos acepten”, lamentó.

La forma de atender a su hijo consiste en hablarle con voz alta y firme, ya que su problema tiene que ver con la conducta, cuidarlo para que no se aleje y tratar de enseñarle y explicarle lo que lo rodea.

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