Por ARIEL LEONHARDT | caleonhardt@rionegro.com.ar
El nene llega a la clínica envuelto
en una crisis de llanto y gritos. Se tira al piso, se retuerce y no hay
nada que pueda calmarlo. El papá lo abraza fuerte y trata de contenerlo.
De un consultorio sale un médico desencajado y le exige que lo haga
callar. El papá se muerde los labios y traga saliva. Cuando logre
estabilizar a su pequeño le explicará al profesional que no se trata de
un berrinche más. Le dirá que su hijo padece de Trastorno Generalizado
del Desarrollo (TGD) y está dentro del espectro autista.
La
escena, vivida en carne propia por uno de los padres de la futura
asociación Civil TEAbrazamos de Zapala, se repite cualquier día y en
cualquier escenario. Los niños con estas características conviven con
las rabietas que pueden originarse sin previo aviso.
"Queremos
pelear por nuestros hijos, merecen una mejor calidad de vida y sentimos
que nuestra obligación como padres es estar junto a ellos", cuentan los
integrantes de este grupo que viene trabajando desde hace meses para
hacer valer sus derechos.
En Zapala no hay estadísticas oficiales
pero los padres sospechan que hay muchos casos de esta patología.
Algunos se visibilizan, reciben tratamiento y se adaptan. Otros, en
cambio, permanecen ocultos.
Las dificultades para enfrentar un
cuadro de TGD en esta ciudad no son pocas. El hospital no cuenta con
neurólogos por lo cual las consultas deben realizarse obligatoriamente
en la capital neuquina, con los costos y las dificultades para conseguir
los turnos que esto ocasiona. "No es sencillo porque la mayoría de las
obras sociales no se hace cargo y nos obligan a judicializar los
planteos para que cubran las terapias de nuestros hijos", contó Adriana
Bodernea, una de las mamás que integra el grupo.
"En mi caso viajé
durante tres años seguidos a Neuquén para llevar a mi hijo a un centro
médico y nunca logré que el Instituto de Seguridad del Neuquén me
reintegre nada, dieron vueltas y pusieron trabas para no cumplir con su
obligación", reveló Pablo Szeinkierman, otro de los papás.
Lo
cierto es que la provincia todavía no adhirió a la ley nacional de esta
discapacidad que se sancionó el año pasado. En la legislatura neuquina
existe un proyecto presentado por el diputado Gabriel "Tom" Romero donde
se contemplan todas la necesidades para las personas del espectro
autista pero nunca pudo avanzar. Los padres creen que el bloqueo
proviene del propio ISSN que se niega a asumir los costos de estas
prestaciones.
La pérdida de la calidad de vida familiar es una de
las graves consecuencias que traen estos cuadros. Acciones cotidianas
como salir a cenar, irse de vacaciones a una playa o concurrir a un
shopping se vuelven desafíos para estos núcleos familiares. La realidad
es que la mayoría de estos espacios no están preparados para recibir a
personas con TGD y los problemas se multiplican.
Quizás lo peor es
la sensación de rechazo que perciben estas familias que luchan día a
día por la felicidad de sus pequeños. "Con esta asociación que estamos
armando vamos a trabajar juntos, queremos que se sume mucha gente de
otras localidades para tener fuerza en nuestros planteos", concluyeron
los padres.
> Un espectro con diversos síntomas
En
chicos con trastornos del espectro autista se altera, en distinto
grado, el desarrollo de la comunicación y el lenguaje, la interacción
social y la flexibilidad de la conducta.
En general, tienen
intereses limitados, conductas atípicas-movimientos repetidos como
aletear los brazos o caminar en puntas de pie, repetir un juego rígido o
manifestar preocupaciones muy puntuales. Algunos pueden estudiar y
saber mucho de un tema, pero les cuesta el intercambio de opiniones o
diálogos.
En algunos casos, les falta desarrollo de lenguaje,
pero en otros manejan un amplio y refinado vocabulario. También es
variable la interacción, ya que en algunos se evidencia como un profundo
aislamiento y en otros la búsqueda exagerada de contacto social.
"No
hay dos casos iguales. Pensemos en un 'espectro' de colores, como un
arco iris con sus diversas tonalidades", lo definió la pediatra refiere
la pediatra Karina Gutson, especialista en desarrollo infantil en Buenos
Aires.
En Argentina se calcula que 1 de cada 88 niños padece un trastorno del espectro autista.
> El transporte, un problema más
Las
empresas de transporte están obligadas a brindar el pasaje gratis a las
personas discapacitadas junto a un acompañante. En el caso de los
cuadros de TGD el tema se vuelve indispensable ya que muchos chicos del
interior neuquino deben viajar para realizar las terapias. Sin embargo
esto no siempre se cumple.
"Me tocó padecer que te digan que no
hay cupo o que no te quieran brindar el servicio de la comida a bordo
porque no pagás el pasaje", contó Carlina Gómez, mamá del grupo
TEAbrazamos.
En otros casos las empresas solo ofrecen los pasajes
de ida y obligan a los beneficiarios a tramitar el regreso en otras
ciudades con todos los inconvenientes que esto produce.
"Existe un
déficit de información muy grave en este sentido, las empresas de
transporte no pueden negarse a llevar a un discapacitado ni a maltratar a
la persona que va a solicitar el pasaje", indicó el defensor oficial
Claudio Alderete. El funcionario adelantó que está trabajando en un
planteo que elevará al municipio para solicitar que se capacite a todo
el personal de la terminal de ómnibus y se coloquen carteles
informativos en las respectivas ventanillas.
> Falta información en muchos ámbitos
"El
otro día vi un camión de gaseosas obstruyendo una rampa para
discapacitados, me acerqué a pedirle por favor que se corriera y el
chofer me miró con ganas de insultarme". La reflexión del defensor
oficial Claudio Alderete desnuda la escasa importancia que se le otorga
al respeto por las normas de convivencia.
Alderete está cursando
un posgrado en discapacidad y derechos y está profundamente involucrado
en la temática. "La clave es la falta de información, en general se
parte de una premisa equivocada porque aquí no se trata de fomentar sino
de incluir", sostuvo.
Como ejemplo citó el caso de la propia
justicia neuquina que no contempla cupos para las personas con
capacidades diferentes a la hora de incorporar personal. "Cuando se abre
un concurso se realiza un sorteo previo y punto, no hay una política de
incluir a los dispacitados", admitió. Como contracara citó el caso de
la justicia de Tucumán que sí prevé todas las herramientas para que las
personas con algún tipo de dificultad puedan concursar y demostrar sus
conocimientos en igualdad de condiciones.
"Hay jueces que en sus fallos dividen en categorías como normal o anormal, lo cual es una aberración jurídica", expresó.
Alderete
brindó una charla recientemente sobre el tema y ya fue convocado por el
grupo TEAbrazamos para repetir la disertación y trabajar en conjunto
para una jornada donde se aborden las características particulares del
TGD.